Los Áscarisen los Perros

ascaris

Los ascaris son los parásitos intestinales más frecuentes en el perro, cuando son cachorros. Las lombrices adultas son blancuzcas, de una longitud media de 5-10 cm, y tienen una forma que recuerda a un espagueti. Pueden observarse directamente en las heces y en algunas ocasiones también en la sustancia vomitada.

Viven anclados en la superficie interna del intestino, nutriéndose de vitaminas, sales minerales y diversas sustancias nutritivas introducidas con los alimentos. Además de privar al animal de la principal fuente nutritiva, producen cólicos, náuseas, vómitos, diarreas y fuertes irritaciones y lesiones en el aparato gastrointestinal.

La transmisión de la enfermedad es asegurada por la imponente producción de huevos, que, con las heces del animal, son transportados al exterior. La transmisión de la parasitosis se produce cuando un perro o un gato entran en contacto con esos materiales y, al lamerse, ingieren los huevos.

Las larvas perforan la pared del intestino y llegan al hígado. Desde allí, por vía circulatoria, alcanzan los pulmones y, después de ascender a la laringe, son deglutidas y vuelven nuevamente al intestino, pero no ya en forma larvaria, sino como lombrices adultas, listas para recomenzar el ciclo vital.

Algunas larvas migradoras no completan sin embargo este recorrido: interrumpen su migración antes de llegar a los pulmones y permanecen “a la espera”, descansando. Si el animal afectado es una hembra, durante el embarazo los parásitos alcanzan el feto. Cuando el cachorro nace se encuentra por tanto ya parasitado.

Una fuente de propagación posterior la constituye la leche materna, capaz a su vez de canalizar las larvas de los ascaris hacia los cachorros.

Publicidad

Deja tu comentario!!!