Las Micosis Cutáneas en los Perros

micossi cutanea perros

Los micetos, comúnmente denominados “hongos”, son organismos vegetales que han desarrollado la capacidad de parasitar para poder alimentarse. Muy extendidos en la naturaleza, sólo unos pocos son capaces de crecer en los animales y sobre todo de crear una condición patológica.

De todos ellos, tomaremos en consideración, sólo los que se localizan en la piel y en el pelo de nuestros animales y son responsables de la aparición de una enfermedad, en algunos casos transmisible al hombre.

¿A quiénes afectan y cómo se manifiestan las micosis cutáneas?

El animal que con mayor frecuencia se ve afectado por estas patologías es el gato, sobre todo cuando es joven, recién destetado, un poco debilitado, que ha vivido en un ambiente poco higiénico, sucio o saturado.

También el perro joven, aunque raramente, puede resultar afectado.

A grandes rasgos y en sentido práctico podemos distinguir tres situaciones diferentes:

–       forma localizada, con síntomas clínicos;

–       forma difusa, con síntomas clínicos;

–       animal asintomático (portador sano).

La forma localizada es con mucho la más frecuente y la mejor observada. Por lo general afecta a los gatitos de pocas semanas o meses, los cuales manifiestan caída del pelo en forma de manchas circulares, de tamaño que varía entre unos milímetros y 1 cm en la cabeza, en la cara externa de las orejas y a veces en las extremidades anteriores.

En algunos casos estas zonas presentan también una ligera descamación de la piel que, en las formas retardadas, se oscurece hasta adquirir una tonalidad gris azulada. Muchas veces se notan ya con claridad estas zonas desprovistas de pelo.

Las formas difusas, más generalizadas, se diferencian de las anteriores porque afectan a la piel y el pelo de manera global. Son bastante comunes en los gatos Persas jóvenes y algunas veces el único signo clínico está constituido por la presencia de caspa distribuida en pequeñas manchas, sobre todo en la espalda, aunque también se encuentran en otras zonas.

A veces, agarrando y tirando ligeramente del mechón de pelo afectado se puede conseguir que caiga.

En las formas asintomáticas no podemos detectar ningún signo clínico. Tanto el perro como el gato se muestran en óptimas condiciones físicas y por tanto también su pelaje. El único medio válido para comprobar la presencia de una micosis en un portador sano consiste en preparar un cultivo especial e identificarlo luego con el microscopio.

Publicidad

Deja tu comentario!!!